sábado, 7 de agosto de 2010

NUEVOS BLOGS

COMUNICO QUE HE ABIERTO TRES NUEVOS BLOGS DEBIDO AL CIERRE DE ESTE POR EQUIVOCACIÓN.
SON : www.todaslasgalaxiaspoemas.over-blog.es,
www.todaslasgalaxiascomentarios.over-blog.es,
www.todaslasgalaxiasnarrativa.over-blog.es
Gracias, Irene Marks

domingo, 20 de junio de 2010

CRISTINA PIZARRO

EL FIN

Pon la mano en el corazón,
allí está la respuesta. C .P.



En tus sueños
………………veías las naves de velas blancas
-recorrían río arriba


cargando especias y oro-
El olor de la pimienta y el azafrán incitaba
……………………………………………los sentidos
y en el deseo
………………..el coral y las ágatas jugaban entre los dedos.
Pisar la arena
………………y
……………a lo lejos
………………………vislumbrar al conductor de los camellos
que retornaba entre las borrascas

detenido ante la sombra de un árbol
……………………………………para sorber un té.

En el caos inconsciente y tenebroso
el desierto se ilumina.

Las cúpulas del Islam
las mujeres veladas
cadáveres y esqueletos
sumidos en la tierra árida
se alzarán en búsqueda de la palabra

Sin arrepentimiento ante el mal
la condena anunció
…………………el Fin.
Entregado y dueño del destino,
te unías al pasaje de la otra vida.

AMALIA MERCEDES ABARIA

Y LA NAVE VA


a Federico Fellini

La nave está ahí, aún.
Se escuchan cantos.

Son ángeles bajando desde las estrellas más profundas.
Son voces subiendo desde los corazones
que dejan en el aire un color de viaje
que ha de llevar a la muerte o a la gloria.

En el muelle, también, se ven rostros de ternura.

Parecen tener la misma alquimia de la voz,
el mismo aliento encendido por el oro de un sueño,
el mismo desmesurado anhelo por ese designio en el mar.

Pero no es así, no.

Algunos sufren la sospecha de un fracaso inevitable,
otros murmuran un mezquino secreto para
vencer al enemigo.

Y el buque parte al fin.

Todos bailan y ríen bajo el resplandor de la noche
(una cubierta con espejo de luna).

La voz de la ópera emerge, expansiva,

Hacia un mundo que perdura,
envolviendo
sensual, vivamente
la luz de la nave.

Queda un surco vivo, como de magia sobre el mar.

sábado, 5 de junio de 2010

ANDREA PIZZELLA

TOBA

“Supondremos que los muertos inhumados tienen nueces en sus
bolsillos, y que algún día, fortuitamente, el árbol surgirá”
René Char


El chamán dijo
ver la luna
en los ojos
de los que
iban a morir.


Encontró
a la noche
pintando la frente
de su pueblo.


Una magia
de alambrados
acabó con su fe
en lo inagotable.


El desmonte
es el hechizo
del hambre
y el polvo
un dios nuevo
en el nuevo
desierto.


Ellos duermen
con el corazón
doblado
y en la mano
la llave
de las estrellas.

Resignados
te pidieron
nuevos amuletos.


¿Qué llevan
tus muertos
en los bolsillos
chamán?


Algarrobas
para que
alguna mañana
vuelva con el monte.

viernes, 21 de mayo de 2010

DIEGO MARE

COPLILLAS DE LA PATRIA GRANDE
IV
¡Que venga a cantar la copla
donde se encarna la Patria,
que cantando va saliendo
la lumbre amada del alba!

Cruz del Sur y las Marías,
candelas de la ancha pampa,
resplandezcan en la noche...
¡Preludios de la Gran Patria!

¡Velay que mi tierra canta!
...El sol la escucha trovar.
¡No hay copla como la suya
que en el alma anide más!

Tiene la copla las alas
que la Patria le dotó
para que los sureños
la canten con viva voz.

La voz una sola copla
vibrando en la eternidad.
Yo la canto por ahora,
otros la habrán de cantar:

Patria más enceguecida
en odios y en dualidad...
¡Si sos una sola pieza
en pedazos no serás!

Los hermanos sean unidos
cantó tu payador leal.
Sólo nos queda el destino...
¡Y en el pueblo encarnará!

domingo, 9 de mayo de 2010

PABLO SOLÍS

Editorial programa 28 Radio Uritôrkidas
El grupo se encontró debajo de la enramada, y de allí fue caminando lentamente hacia la cueva. No iban tristes porque sabían que la acción comunitaria que iban a realizar, era justa y necesaria. Antes de tomar la bebida que los llevaría al otro mundo se despidieron de aquella tierra que durante tanto tiempo, generación tras generación les había dado abrigo. Entonces el abuelo, el chamán, el brujo, dijo las palabras finales, las últimas palabras: Durante muchos pero muchos siglos nuestro pueblo vivió en estas infinitas montañas. Hace poco vimos que el sol marcaba nuestro retorno al otro mundo porque nos habló de lo que venía de lejos, y era esa lejanía, oscuridad. Los caciques del norte y del sur intentaron convencernos de que cuando el extranjero llegara sería necesario luchar. Nosotros no creemos en extranjeros, todos somos lo mismo, hijos del cielo y de la tierra.
Al mirar el horizonte entendemos que un ciclo ha terminado para nuestra raza. La tradición explica que cuando algo llega a su fin inútil es hacerle resistencia. Por eso la mundanal división que quieren hacer nuestros caciques es absurda. No somos ni valientes ni cobardes, somos mucho más que humanos y vivimos para algo más que comer y procrear. Por eso es hoy este día y por eso es, las últimas palabras. A partir de mañana este mundo comenzará a ser aniquilado por aquellos que creen habernos conquistado, nuestros caciques serán muertos, nuestros reyes asesinados y nuestra sabiduría transformada en folclórica mercancía que se venderá repetidamente en el circuito de las fantasías de los hombres. A partir de mañana cuando no estemos aquí comenzará un mundo nuevo que estará condenado también a desaparecer, porque su creación fue producto de la violencia y la irrespetuosidad hacia aquello que nos dio la vida. Este mundo nuevo será un mundo de máquinas y de colores brillantes que se alejará del sol y de la tierra. Hasta aquí llegó hoy nuestra vida terrestre, en un rato nomás regresaremos a nuestro mundo intermedio para permanecer en él hasta que los que ahora nos matan se cansen de jugar a la conquista, se cansen de comprar y de vender. Entonces volveremos, cuando no existan las palabras y el mundo sea un hueco acunado por todos. Volveremos con un granito de tierra roja y una semilla amarilla. Hoy es el último día y hoy es, las últimas palabras.
Y todos, niños, ancianos y ancianas, jóvenes y adultos levantaron sus vasijas y bebieron el elixir. Así se vio desaparecer a Pie de Bisonte, a Ojo de Águila, a Roca Seca, a Arroyo Saltarín, a Miel de Abeja, a Colibrí, a Sol, a Luna. Y con esos nombres que se fueron, desaparecieron también las cualidades sagradas de la naturaleza: el sol, la luna, el arroyo, la abeja perdieron algo de sacralidad y se hicieron más mundanos.
Así fue como partió la tribu entera. Así fue como emigraron hacia el otro mundo. Algunos dicen que fue este día el 11 de octubre, otros dicen que fue después, o un siglo antes de 1492.
La fecha exacta no interesa. Los arqueólogos mandados por los gobiernos de los países que investigan huesos para corroborar la existencia de una u otra cultura, no encontraron ni una calavera en la cueva. Sólo hay viento y polvo y un sonido suave que se filtra entre las rocas y que parece repetir una mántrica canción: No hay prisa para las edades...Los hombres somos eternos...No hay América, ni tierra, ni propiedades, ni vencedores, ni vencidos...Hay un sonido firme y azul que se levanta y permanece...El sonido firme y azul de un pueblo que canta con el agua...Que crece con los árboles ...Que baila con el viento....Cuando todo esto que es una cosa se termine, volverá la lluvia y la primavera...Mientras tanto escuchad estas palabras: No hay prisa para las edades…
Escrito por Pablo Solís, que reside en Capilla del Monte, Córdoba, Argentina

viernes, 30 de abril de 2010

VIRGINIA SEGRET .COMENTARIO sobre ORIGEN de Irene Marks

Origen es un libro que excede tu comentario de las primeras páginas.

Decís que querés resucitar el ritual perdido, que querés “desbarbarizar” lo que, en realidad –y lo sabemos bien nosotras- nunca fue bárbaro, que querés revalorizar las fuerzas de la naturaleza como elemento sagrado.
Todo esto es cierto, estoy de acuerdo y convengo también con vos en que es así, debe ser así. Sin embargo, hay algunos “pluses” en tu libro que tu prólogo no contempla.

Origen es un libro de amor que recorre los tiempos desde el más remoto principio nuestro, pero no en una sucesión de hechos, no en una línea temporal (lo que de ninguna manera sería necesario, claramente) sino que cada poema, desde el primero, conlleva lo que mencionás en tu prólogo y una denuncia bien actual, implícita, de lo que los hombres de hoy, los verdaderos bárbaros, podemos llevar a cabo en términos de destrucción, de desprecio, de maldad conciente o de ignorancia.

Y algo de esto ya hay en el poema inaugural: “¿cuándo haremos brillar nuestras mitades dolidas y resecas, los coágulos que tiemblan y amenazan a veces con partirnos los párpados?”
En el estado en que hoy está el mundo, ardiendo en ira descontrolada, en odios acendrados e infundados, el mundo entero batiéndose por nada (el poder, el dinero, son nada, estoy convencidísima), ¡cómo no sentir que nuestra propia sangre se nos coagula en los ojos! En lo personal, a mí los párpados se me agrietan diariamente; a veces, hasta se me parten (mucho tiene que ver esto con mi trabajo: el contacto con tantos chicos me lleva a saber historias de vida que no debieran suceder).
Por otra parte, aquellos que estaban “en las cavernas subterráneas del miedo” sobrevivieron gracias al conocimiento que poco a poco fueron tomando del mundo. Por eso, por esta cuestión tuya –y mía- de tratar de reencontrarnos con el origen, creo que no es demasiado gratuito de mi parte hacer las asociaciones que te cuento arriba.
Como verás, tu libro da para repensar unas cuantas cosas.

La búsqueda del origen, el encuentro con nuestra esencia, se imponen. Claro que jamás podría yo pensar que se trata de un volver retrógrado y, por lo tanto, reaccionario. Mi mirada con relación a este tema es política, no puede ser de otra manera. Por otra parte, este asunto plantea también un problema, porque yo no sé cómo se podría dejar atrás el logos griego que nos ha marcado a fuego durante 2600 años. Quizá ya no es posible; quizá ya somos otros…

La Fábula cósmica: esta cosmogonía tuya, --que recuerda una perdida edad de oro y por eso tiene ese tinte melancólico—me hizo recordar textos precolombinos, sobre todo al Popol Vuh. El poema VIII, con sus anáforas y paralelismos, con sus repeticiones, con ese aire de letanía que tiene, es un muy bello cierre. Y claro que los Dioses del Dolor avanzan porque temen. Es el signo de nuestro tiempo.

Me gustó muchísimo el poema Entonces (pág. 19). Lográs en este texto el claroscuro de un cuadro barroco. El verso “Y es de noche en la mitad de mí” es un hallazgo: es el cuerpo físico de la mujer semi iluminado por el fuego (fuego calor de hogar; hogar-caverna; fuego primordial; fuego del contraluz; una mitad desaparece en la sombra) y es el interior de la mujer, enigmático. Mujer caverna.
La caverna es el espacio del abrigo y la seguridad, la matriz, pero también y paradójicamente, el lugar del miedo.
Es un hermosísimo poema de amor.

En realidad, la mujer es una presencia permanente en el libro. La figura masculina apenas si se soslaya, queda opacada por su fuerza misteriosa y ancestral.
La mujer es el Mundo primigenio, mítico, de oscuridad, de estos poemas. La mujer es la guerrera omnipresente, y lleva en sí la oscuridad, la noche y, por lo tanto, la muerte. Asesina para sobrevivir. Pero también es mensajera, (A la sombra de la piedra vestal, pág 29), y es vientre, o sea generadora de la Vida (el agua me resulta aquí un símbolo bisémico: agua-vida; agua-muerte (aquí recuerdo las poemas de Lorca en donde es el agua la anunciadora de la desgracia sin vueltas atrás). Y creo que me avala un verso muy compacto: “Porque Muerte habitamos, somos Vida” (Trovadores III, pág. 45).
El poema de la página 21 es bellísimo también. Hay un cuento de Cortázar, La noche boca arriba, un clásico, que siempre me inquietó. Tu poema me llevó a este relato. No se trata exactamente de un sacrificio pero algo que ver con esto tiene. Es difícil explicar la sensación de incertidumbre, de angustia, que me trae tu poema. Tantas veces pensé en qué habrán sentido nuestros remotos antepasados, en este continente desaforado donde habitamos, ante la muerte…

Vuelvo a tu cosmogonía.
Das nacimiento a dioses, diosas, y a una estirpe humana ancestral pero nueva, en una geografía que es América pero no, porque es un mundo mítico que aúna lo muy antiguo americano con el hombre de hoy, de acá y de cualquier otro sitio. Es un mundo brutal de hostigamiento y terrores. La luz es una presencia, siempre, pero apenas, y no puede dominar a las sombras.
Nuestros antepasados americanos adoraban al Sol. Su luz es siempre una esperanza (pág 29).

Me he detenido largamente en la lectura de Conjuro (pág. 30), otro poema que me gustó muchísimo. Se invoca lo que no está presente, lo que no debería faltar pero falta. Los cuatro últimos versos son un final tan tremendo como cierto.

De todos los poemas de tu libro, el que más me gustó es Lejos (pág. 50). Cualquier cosa que diga al respecto, sería malograrlo. Es un poema perfecto.

Finalmente, reflexiono: si éste es nuestro mundo y si venimos –como es que venimos- de habitarlo arrastrando, desde los tiempos del mito, los terrores, la oscuridad, la negrura, ¿qué otra cosa nos queda de ahora en más sino seguir alimentando el fuego de estas nuevas hogueras?

“A veces el llamado renace:
Hay un tambor con ecos infinitos
….

“Este grito es la llave que atraviesa los siglos con los labios
sellados
….
“Porque Muerte habitamos, somos Vida,
….
(páginas 28, 30 y 45 de Orígenes)

Leer tu libro fue entrar en el placer y activar el pensamiento.
Si querés copiar algo de todo esto que escribí en tu blog, demás está aclarar que podés hacerlo.